Recuérdame cuando sientas que tu alma está inquieta, si el deseo y tu amor no me calientan. Recuérdame cuando mires a los ojos del pasado, cuando ya no amanezca en tus brazos y que seas invisible para mi. Recuérdame amándote, mirándote a los ojos, atándome a tu vida. Recuérdame amándote, esperándome tranquila sin rencores, sin medidas recuérdame. Recuérdame que mi alma está tatuada en tu piel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hoy asume lo que venga