lunes, 31 de mayo de 2010
domingo, 30 de mayo de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
viernes, 21 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
Yo estoy escuchando mi corazón, me dice que lo que busco no está ahí, que no estuvo ni estará ahí. Un corazón necesita alguien que se deje amar porque esa es la busca más simple y más compleja de este viaje, alguien a quien amar.
Uno puede estar ciego gran parte del viaje, pero tarde o temprano empieza a ver el camino. Y yo estoy en eso, buscando ese lugar donde al fin esté mi roto para esta descocida.
miércoles, 19 de mayo de 2010
martes, 18 de mayo de 2010
Unos dicen que el mundo sucumbirá en el fuego, otros dicen que en el hielo.
Por lo que yo he probado del deseo estoy con los que apuestan por el fuego.
Pero si por dos veces el mundo pereciera creo que conozco lo bastante el odio para decir que, en cuanto a destrucción, también el hielo es grande y suficiente.
lunes, 17 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
domingo, 2 de mayo de 2010
"Laura en blanco y negro"
Aproveché y te pregunté si alguna vez habías estado enamorada. Te lo pregunté en pasado, me acuerdo. No quise hablar en presente y arriesgarme a una desilusión, como si lo nuestro fuese sólo un momento, una fugacidad en medio del caos mayor de nuestras vidas.
—No, nunca.
—¿Nunca, segura? ¿Y cómo?— insistí.
—No sé, nunca.
(En ocasiones como esa el adolescente era yo, no vos).
—Pero alguna vez tenés que haber sentido algo por alguien, pienso.
—Sí, puede ser. Pero no amor. No estar enamorada, quiero decir.
—La gente no te gusta— avancé.
—Me da miedo. A veces tengo miedo y no quiero ver a nadie.
—Y entonces qué hacés.
Te sonreíste.
—Nada. Me quedo encerrada. Después se me pasa y salgo, camino... Vengo acá—terminaste después de un ínfimo momento de duda, como si no estuvieses segura de terminar así la frase.
No dije nada. Comprendí que esa duda era lo que nos separaba sin que nos diésemos cuenta, pero comprendí además que esa duda era el abismo que te separaba del resto de las personas. Y yo no podía hacer nada por traerte a este lado. Creo que vos misma no sabías cómo hacer, a pesar de que ambos sospechamos, cada uno por su lado y con sus tiempos, que cuando estuvimos en el mar hubo una oportunidad, débil quizás pero oportunidad al fin, de cambiar nuestras vidas. Entonces te pregunté por qué venías, por qué nos veíamos, y vos me dijiste aquello de que lo hacías porque te sentías bien.
—Me siento bien, no pienso, me río.
—No, nunca.
—¿Nunca, segura? ¿Y cómo?— insistí.
—No sé, nunca.
(En ocasiones como esa el adolescente era yo, no vos).
—Pero alguna vez tenés que haber sentido algo por alguien, pienso.
—Sí, puede ser. Pero no amor. No estar enamorada, quiero decir.
—La gente no te gusta— avancé.
—Me da miedo. A veces tengo miedo y no quiero ver a nadie.
—Y entonces qué hacés.
Te sonreíste.
—Nada. Me quedo encerrada. Después se me pasa y salgo, camino... Vengo acá—terminaste después de un ínfimo momento de duda, como si no estuvieses segura de terminar así la frase.
No dije nada. Comprendí que esa duda era lo que nos separaba sin que nos diésemos cuenta, pero comprendí además que esa duda era el abismo que te separaba del resto de las personas. Y yo no podía hacer nada por traerte a este lado. Creo que vos misma no sabías cómo hacer, a pesar de que ambos sospechamos, cada uno por su lado y con sus tiempos, que cuando estuvimos en el mar hubo una oportunidad, débil quizás pero oportunidad al fin, de cambiar nuestras vidas. Entonces te pregunté por qué venías, por qué nos veíamos, y vos me dijiste aquello de que lo hacías porque te sentías bien.
—Me siento bien, no pienso, me río.
sábado, 1 de mayo de 2010
Cuando vi en esa crema "Sensación de felicidad" y lo que supuestamente te garantizaba no pude evitar pensar en lo triste que esta la gente para buscar en objetos la felicidad que no nos puede dar la vida. Y después de eso te pones a recordar lo que es para vos la felicidad, pero... ¿Qué es la felicidad?
No hay una definición, porque cada uno elige lo que le da felicidad; una canción, una persona, una comida, un objeto, una acción y así podemos seguir nombrando por cada persona que exite.
¿Sera tan complicada la vida que siempre buscamos la felicidad en otros? ¿O es que la felicidad del otro se refleja en la nuestra? No lo sé y creo que nunca lo voy a poder comprender, aunque vengan y me lo explique mil veces, porque esas mil veces no va a ser mi felicidad la que este en juego sino la suya y la razón de esta.
Lo único que puedo comprender en estos 15 años es que vamos buscando la felicidad, ya sea en personas, momentos, objetos o recuerdos, pero la buscamos incansablemente.
No hay una definición, porque cada uno elige lo que le da felicidad; una canción, una persona, una comida, un objeto, una acción y así podemos seguir nombrando por cada persona que exite.
¿Sera tan complicada la vida que siempre buscamos la felicidad en otros? ¿O es que la felicidad del otro se refleja en la nuestra? No lo sé y creo que nunca lo voy a poder comprender, aunque vengan y me lo explique mil veces, porque esas mil veces no va a ser mi felicidad la que este en juego sino la suya y la razón de esta.
Lo único que puedo comprender en estos 15 años es que vamos buscando la felicidad, ya sea en personas, momentos, objetos o recuerdos, pero la buscamos incansablemente.
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